Dispositivos médicos: aliados en la prevención y tratamiento de enfermedades como la sepsis. Dispositivos médicos: aliados en la prevención y tratamiento de enfermedades como la sepsis.
Fuente: Jarol Monroy Según cifras del Instituto de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), el 60% de los elementos utilizados en hospitales son dispositivos... Dispositivos médicos: aliados en la prevención y tratamiento de enfermedades como la sepsis.

Fuente: Jarol Monroy

Según cifras del Instituto de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima)[1], el 60% de los elementos utilizados en hospitales son dispositivos médicos, dato que deja en evidencia el papel de éstos en la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades como la sepsis.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define los dispositivos médicos como aquellos instrumentos, aparatos o máquinas utilizadas para prevenir, diagnosticar o tratar una patología. Dichos aparatos se han convertido en un aliado en la prestación de servicios de salud.

Artefactos como jeringas, esparadrapos, sillas de ruedas, equipos de rayos X, prótesis, pruebas de embarazo, marcapasos, tensiómetro, entre otros elementos, hacen parte de lo que se denomina dispositivos médicos.

Este mercado ha tomado fuerza en Colombia. De acuerdo con información de Invest in Bogota, agencia de promoción de inversión para la capital colombiana, el país es el tercer mayor mercado de dispositivos médicos en América Latina, después de Brasil y México[2].

La prevención, el diagnóstico y tratamiento de patologías como la sepsis son prioridad para la Cámara de Dispositivos Médicos e Insumos para la Salud de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) quien destaca la importancia de estos elementos en el cuidado de la salud a nivel de prevención y tratamiento oportuno. Acción que puede salvar miles de vidas.

¿Qué es la sepsis?

La sepsis, también conocida como septicemia, es una enfermedad causada por la excesiva respuesta del sistema inmune a una infección por bacterias, hongos o virus, acción que desencadena una inflamación general que da paso a la falla de varios órganos por diferentes mecanismos.

Según cifras internacionales, esta enfermedad causa la muerte de cerca de 1.400 personas en el mundo diariamente, una por minuto aproximadamente[3]. De acuerdo con la Revista Médica Sanitas, en Colombia, esta enfermedad es la principal causa de muerte en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI)[4].

¿A quiénes puede atacar la sepsis?

Los bebés, los niños y las personas de la tercera edad son más vulnerables a sufrir la enfermedad, así como quienes padecen de afecciones como la diabetes, el SIDA, cáncer o enfermedad renal[5].

Por otro lado, el riesgo de aparición de la enfermedad es mayor en quienes han creado resistencia a los medicamentos que atacan las bacterias. No obstante, la intervención oportuna y un diagnóstico temprano de dicha resistencia permite ajustar la terapia y controlar la afección.

Dado al impacto que tiene la enfermedad, se ha hecho necesaria la implementación y utilización de dispositivos médicos y tecnología médica que permite prevenir y tratar esta afección, algunos de estos son:

  1. Esterilización de instrumental quirúrgico: Hoy en día se han implementado máquinas tecnológicas que realizan los procesos de esterilización de instrumentos quirúrgicos, esto es fundamental en la lucha contra las infecciones. Lo anterior permite mantener a los pacientes seguros haciendo más eficiente el método, al disminuir el riesgo de interrupciones en el flujo de trabajo y los errores de los usuarios.
  2. Ortopedia: En la actualidad, la ortopedia ofrece novedosas tecnologías para reducir la aparición de infecciones, al evitar que los dispositivos sean invadidos por dichas bacterias. Un ejemplo claro de ello, son los clavos que se usan para tratar facturas abiertas o con alto riesgo de infección, dicho elementos están recubiertos con antibiótico el cual minimiza la aparición de infecciones en el sitio afectado.
  3. Suturas: Hoy, el mercado ofrece suturas recubiertas con un elemento conocido como triclosán, el cual podemos encontrar comúnmente en artículos antibacteriales como jabones y otros. Dicho elemento impide la invasión de bacterias asociadas a infecciones en sitios quirúrgicos.
  4. Prueba procalcinotonina: Esta prueba permite medir el nivel de infección que hay en la sangre. Un nivel elevado puede ser signo de enfermedades bacterianas graves como la sepsis, meningitis, infecciones de riñón y de vías urinarias. Gracias a la función del marcador, se puede detectar rápidamente, recibir tratamiento oportuno y evitar complicaciones que puedan ser fatales[6].
  5. Clorhexidina: Es un componente que se aplica sobre la piel, cuya función es reducir la posibilidad de infección al actuar como un desinfectante. Se utiliza para tratar heridas como lesiones bucales, tales como sangrados de encías o aparición de llagas. De esta forma evita la reproducción de las baterías responsables de dichas infecciones[7].
  6. Método de detección antimicrobiano (Test rápidos): De acuerdo con la OMS (Organización Mundial de la Salud) la resistencia a los microbianos, es la capacidad que tienen virus, bacterias y parásitos de impedir que antibióticos o antivíricos actúen contra ellos. En consecuencia, los tratamientos habituales dejan de funcionar y las infecciones persisten al punto de poderse transmitir a otras personas[8].